martes, 1 de diciembre de 2009

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente, puesto que el tiempo no lo impide, Dios mediante dejadme que os diga algo:

Desde siempre, al menos, desde que mi memoria alcanza, Bruselas ha sido una suerte de referente. Epicentro de todo, lugar donde se dicen cosas importantes. Congresos, reuniones, decisiones fundamentales, lugar de estudio académico, “ché, massa”. Aún hoy, las nuevas generaciones, los nuevos estudiantes, pese a no saber situar Bruselas en el mapa, o pensar que es un país, tienen claro que es un sitio donde se rigen los destinos de mucho personal.

En resumen, que Bruselas manda. Pues bueno, Bruselas, apoya la decisión del Consell de cerrar los repetidores de TV3. La Comisión Europea considera que «no hay pruebas de que se esté infringiendo el derecho comunitario» con el cierre de repetidores de la televisión autonómica catalana TV3 en la Comunidad Valenciana. Claro, ahora el debate debería, supongo, dejar de existir. Eso, al menos que lo que se pretenda sea conseguir, a cualquier precio, sin ninguna justificación legal, moral o de cualquier naturaleza, aquello que a uno le de la real gana, o la republicana gana en este caso. Ya sabes, como la del champú, “porque yo lo valgo”.

Vamos sabiendo más cosas sobre la ley de economía sostenible. Por cierto, llámame antiguo, pero en casa soy de esas personas que tiene un diccionario. En concreto, la vigésimo primera edición del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, y como soy de naturaleza curiosa, puesto que no confiaba en que desde el Gobierno me explicase nadie eso de la nueva ley de qué iba, me dio por ponerme a buscar el término sostenible. No te puedes imaginar mi frustración y desconcierto al comprobar, desolado, que pasaba, sin complejos, de SOSTENER a SOSTENIDO. Claro, de inmediato me di cuenta de que algo debía fallar. Acudí a Internet y consulté el diccionario online de la Real Academia de la Lengua, a través de su página oficial, www.rae.es. Aparece un buscador donde uno puede escribir el término que desee y, como por arte de magia, aparece la definición. Tecleé el famoso concepto, sostenible, y en la parte superior de la página, en letras rojas sobre fondo rojo se puede leer: “artículo enmendado”. Justo debajo encontré lo siguiente:

sostenible.
1. adj. Dicho de un proceso: Que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, p. ej., un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes.

Curiosa manera de definir el término y afortunada casualidad el ejemplo. Pero a lo que iba, que vamos sabiendo más cosas sobre la ley de marras. Resulta que El Gobierno ha introducido en la disposición adicional primera del anteproyecto de Ley de Economía Sostenible la posibilidad de interrumpir Internet, previa autorización judicial, a aquellos abonados que descarguen archivos protegidos por derechos de autor. Claro, ahora entiendo. La fórmula para salir de la crisis pasa por contar Internet a los que tiren de la mula para descargar canciones…

Os habéis enterado, los trasvases de agua del Ebro, al parecer dejan de ser nocivos, retrógrados, ineficientes y demás lindezas. Al parecer, dependiendo para quien, son permisibles. Narbona hizo del “anti trasvase” su principal argumento, hoy, fuera de circulación, adelante con el mismo. Eso sí, sólo para Cataluña, llevando a la máxima potencia aquello de “al enemigo ni agua”.

En un plano más cercano, los capítulos que hemos visto del falcon crest en que se ha convertido el parlamentarismo valenciano, nos dejan una imagen deteriorada del PP. Líos internos, dimes, diretes y otras lides que provocan el desgaste continuo del partido y del gobierno. El Partido Popular está perdiendo el respaldo social que tanto le costó conseguir, eso sí, con el involuntario apoyo de Lerma y su gestión. La duda es si será, si es capaz Jorge Alarte y su equipo de aprovechar esta situación y darle la vuelta a la tortilla política. Dice Zapatero que España es un concepto discutido y discutible, como Camps, porque, al menos eso opino, con Rita lo tienen peor.
A las puertas del año 2010, en este mundo de las desigualdades, de las grandes diferencias entre los que andamos sobrados y los que no tienen nada, resurge la figura “RobinHoodiana” de piratas, secuestradores y demás cobardes con pistola. Nuevo ejemplo en Mauritania. Demagogia barata, que trata de disfrazar de reivindicación lo que se llama extorsión, crimen, cobardía…Ante los recientes acontecimientos, solo queda una salida, mantenerse fuerte en la lucha contra los criminales, que lo son cuantos, disfrazados de cordero, esconden un lobo voraz, inclemente y despiadado, que está dispuesto a todo por llenarse el bolsillo propio. Al prójimo que le vayan dando morcilla. ¿O acaso alguien sigue pensando que ETA quiere autodeterminación? Los asesinos y sus cómplices, Otegui y compañía, han creado una red mafiosa de extorsión, un negocio, una industria, un sindicato del crimen que necesita tener algo que reivindicar para seguir existiendo, seguir matando y seguir cobrando. Los piratas postmodernos, guerrilleros mauritanos y demás gentuza, se aplican el mismo cuento y ya no engañan a nadie. Allí no interesa nada salvo el pan propio.
Se acercan fechas de celebrar, de juntarse, de comprar y de jugar a la lotería. Pues para esto último, os diré que el 15.640 es el número con más suerte, hasta dos veces a resultado agraciado con el gordo. Yo no sé tú, pero yo voy a intentar conseguirlo, por aquello de que no hay 2 sin 3 y, que narices, por superstición de esa trasnochada, basta hablar de un número para que salga…
Mirando a lo que tenemos cerca, a mitad camino y lejos, me sale del alma hinchar todo el pecho p´a echar este grito: que la suerte nos acompañe. Eso sí, que sea una suerte sostenible…

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