viernes, 16 de septiembre de 2011

Cristiano Ronaldo y el madridismo

"Soy guapo, soy rico y soy buen jugador, por eso la gente me tiene envidia" así, de esta guisa Cristiano Ronaldo ha montado un lío de tres pares de cojones. El tema es que ahora surgen los indignados miembros de la caterva madridista con el cuento de que entre Mourinho (en general) y estas declaraciones de Cristiano Ronaldo, se está tirando por el suelo el señorío tradicional del madridismo. ¡Una leche!

El madridismo tradicional, el de siempre, mantiene un discurso que se asemeja mucho, muchísimo, al de Cristiano Ronaldo. Los recalcitrantes madridistas están convencidos, de verdad que lo están y hablo con conocimiento de causa, de que el resto del mundo les tiene envidia porque son los mejores, porque ganan títulos y porque son ricos. "En realidad, todos los que son antimadridistas quisieran ser del Madriz y les corroe la envidia por no serlo" Esa es una de las frases que en la intimidad de su ejército mediático defienden.

Total, que además de prepotentes y chulos son demagogos e hipócritas. Cristiano Ronaldo ha resumido en apenas 20 segundos 100 años de integrismo madridista. Todo el que no me alaba es porque me tiene envidia, ni más ni menos.

Que no me vengan los de siempre contando sus tonterías sobre el señorío madridista ni nada similar porque ya no cuela, los de "provincias" hemos evolucionado y ya tenemos hasta internet, autopistas, televisión por satélite, tdt y hasta por cable. Los provincianos ya hemos viajado, y hace tiempo que lo hacemos sin el bocadillo debajo de la sobaquera en el vagón de un tren borreguero.

El Cañonero

Mientras España se va a la mierda, así, sin tapujos, eufemismos ni gilipolleces de ese calibre que sirven para llamar a las cosas por el nombre que no tienen (para ver si así engañamos a alguien) , cuatro desfaenaos se siguen empeñando en intentar marear al más pintao con chorradas del tamaño del tetamen de Rosita Amores. Diré para los no iniciados que Rosita Amores tiene un tetamen considerablemente grande.

A mí que no me gusta el tema este de entrar en discusiones tontas (ya decía Forrest Gump que tonto es el que hace tonterías), por esta vez voy a entrar, voy a caer en la trampa y a contaros lo que a mí me parece de cómo están las cosas y de lo que está pasando en España.

Vivimos a caballo entre políticos mafiosos y fulanos que deciden pasarse las leyes por el forro en el nombre de la justicia. Que sí, que sí, que como "lo que yo digo es justo, no necesito cumplir la ley", con dos cojones. Total que el panorama está regular tirando a mal, que las cosas no tienen buen color y que, como entonces, el 20N debería cambiarlo todo.

Me da vergüenza vivir en un país en el que decir que eres español es ser facha, ser nacionalista es ser de izquierdas y casarse dos personas de distinto sexo retrógrado. Me indigna que la corrupción de nuestros políticos se justifique con un "pues anda que tú...". 

La sociedad ha perdido sus valores y los valores han perdido su identidad. Los complejos hacen su trabajo (esos sí que no paran) y se adueñan de todos los que quieren defender lo que piensan. Total, que aquí nadie se mueve por si no sale en la foto, o por si sí que sale, que nunca se sabe.

Nada, que así me desahogo un poco. Luego os cuento cómo veo el tema de Cristiano Ronaldo y el supuesto enfado de los madridistas.

lunes, 11 de enero de 2010

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente, como el tiempo sigue sin impedirlo aunque lo intenta, Dios Mediante, permitidme que os cuente algo:

En Valencia se ha reabierto un debate que tiene su miga. Me refiero al asunto del Cabanyal y de la ampliación de Blasco Ibáñez. En principio el objetivo es revitalizar una zona castigada por la marginalidad, por la dejadez de años que a provocado situaciones muy alejadas de lo deseable.

Digo que este asunto tiene miga, porque hay, de facto los hay, vecinos que no están por la labor. Que no les parece bien, que están a gusto como están y no quieren cambios. Aquello de “virgencita virgencita…”

A veces, este tipo de desavenencias se solucionan en los tribunales, cuando hablando no se entiende la gente, acuden a la justicia para que dictamine y zanje conflictos.

Esto es lo que ha pasado en los últimos años, propuesta del ayuntamiento, unos contentos y otros no. Los contentos miel sobre hojuelas y los que no, pues a defender sus derechos, que para eso estamos en un Estado de Derecho.

Tras más de 12 años de pleitos, el Ayuntamiento de Valencia ha ganado todos, ha obtenido los beneplácitos judiciales pertinentes.

Evidentemente, de la situación inicial poco ha cambiado. El ayuntamiento propone, el juez dispone y hay gente a favor y gente en contra. Vamos, que nada nuevo, nada extraño. Me gusta poco acudir a tópicos, pero es que nunca llueve a gusto de todos.

Total que cuando ya todo parecía encaminado, escuchadas las partes, acudido a los tribunales y demás, aparece el Ministerio de Cultura y planta un decreto mediante el cual anula todo cuanto diga la justicia.

La respuesta del gobierno valenciano, similar, otro decreto y p’alante.

El resultado es que se trastoca, se desfigura algo que, una vez más, se ha politizado cuando no tiene el menor sentido político. Respuesta desproporcionada ante un problema que ya se había resuelto según los cauces previstos por la Constitución Española, que así, a modo de resumen viene a ser lo siguiente: Usted viva, trabaje, pague sus impuestos y si siente que alguien le está perjudicando, acuda a los tribunales.

El problema de todo esto es que, una vez más, entran en conflicto los intereses políticos de Moncloa y la Generalitat. El eterno disparate mediante el que se castiga que una región vote a un partido y en el gobierno central esté otro.

Lo cierto es que lo peor de esto es que no es propiedad privada de los actores políticos que nos gobiernan en esta ocasión. Me explico, que es habitual que si gobierna un color en un pueblo, y yo soy de otro y tengo un ámbito de gobierno mayor, pues a ese pueblo ni agua.

Estas cosas solo consiguen recortar la confianza de la ciudadanía en sus políticos, poco más.

Hablemos ahora de Europa.

Va la cosa de celebraciones. De festejos, juergas, guateques, algarabía, conmemoraciones, jubileos, solemnidades, acontecimientos, saraos, veladas y verbenas.

De anuncios, jolgorios, alegrías, barahúndas, bataholas, bullicios, bureos, cachondeo, carabas, carnavales y juerga.

También un poco de desmadre, entretenimiento, fandango, farra, francachela, gresca, jaleo, parranda, risa y zambra.

El asunto versa de todo esto, que es lo que ha montado José Luis Rodríguez Zapatero con motivo de esto de la presidencia de la Unión europea.

En muchas, por no decir en la mayoría de las comunidades de vecinos, el presidente es cosa de turnos. Ya saben ustedes a qué me refiero, “este año el del primero, puerta uno, el que viene, el del quinto, puerta diez”. Así sucesivamente.

En la Unión Europea, sucede algo similar.

Sería divertido, de chiste de Arévalo, Don Pío, Gila o Eugenio. De squetch de tip y coll, ver a un presidente de la comunidad de vecinos montando la fiesta padre para celebrar que le ha tocado, por vivir en la puerta uno, ejercer durante ese año.

Algo de beber y aperitivos de esos reveníos recién comprados en el Carrefour. Con sus dátiles enrollados en Bacon y todo. Que no falte algo de cacahuete, almendra y anacardo, que eso da señorío.

Además, vamos a poner una lona de esas bien grandes en la fachada Paco, que se vea que somos presidentes.

Fruto de la mente genial de un guionista, nos suena todo esto al Señor Cuesta, a su frustración y a su vía de escape, a su manera de sentirse importante al presidir “esta, nuestra comunidad”.

A nadie se le escapa que montar todo esto sería ridículo por festejar algo que viene impuesto, que simplemente te toca, que es cuestión de turno y nada más.

Pues algo así es lo que ha montado el presidente del gobierno. Lonas enormes, por cierto, ¿quién las paga?, enaltecimiento de algo como mérito, cuando, en realidad carece de la mayor importancia.

Presidente de turno de la Unión Europea, fiestón.

Cuando la lógica abandona, se trata de hacerse fuerte como sea, con lo que sea, por el medio que se plantee y sin preguntar demasiado. Como el Lute, camina o revienta.


martes, 29 de diciembre de 2009

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente, puesto que el tiempo no lo impide, Dios Mediante permitidme que os cuente algo:

Va la cosa hoy de rarezas. Rarezas de esas de abrir mucho la boca y dejar que pase la vida y arrecie el temporal. Digo rarezas, porque no me negarás que no extraña ver al ministro del interior advirtiendo de que ETA planea un secuestro.

En principio podríamos pensar, no me escondo, yo lo pienso, que aquellos lodos traen estos fangos, que cada uno recoge lo que siembra. La debilidad, negociar, acceder a según qué cosas, provocan actitudes de esas que generan problemas venideros.

Poco a poco, sin saber bien cómo, pero hemos consentido que se de alas a gentuza como los etarras. En una manifestación, se escuchaba aquello de “sin pistolas no hay cojones”. Es un poco soez, quizá poco fino, pero refleja la realidad de unos pistoleros, de gente sin escrúpulo ninguno, sin principios, sin saber hacer nada sino chantajear, matar, asesinar a sangre fría.

Estoy seguro que no soy el único que disfrutaría, mucho, de echarse a la cara a alguno de esos lumbreras, de esos tan valientes que sólo hablan si tienen una pistola en las manos.

Eta es lo peor que tiene España y lo peor es que, España parece auspiciar que esto exista. Negociación, dicen. Diálogo, defienden. No señores, no. Hablar es para personas civilizadas, para gente que sabe hablar, para personas vaya. Los indeseables, la gentuza, los perros que sólo muerden no merecen nada.

Ojalá se muera ETA, nos deje en paz y se vayan con su música de disparos y bombas a otra parte. Huelgas de hambre. Con dos…razones. Huelga de hambre. Váyase usted a su casa, muérase o haga lo que quiera, pero déjeme vivir tranquilo, no pendiente de que cuatro cobardes decidan matar, extorsionar, secuestrar o lo que sea que se les ocurra.

En otro orden de cosas, quiero hablaros a esta hora de Miguel Barcala Candel. Este hombre es un poeta, criticado, casi vapuleado públicamente. ¿ Su delito? Hacer lo que tradicionalmente han hecho los poetas, criticar el poder establecido, luchar por sus ideales y defender lo que considera justo.

Miguel Barcalá Candel ha escrito un libro de poemas que se llama “el canto de cisne de un poeta” y se lo ha dedicado, en su subtítulo a Miguel Hernández. Los tolerantes, los defensores de la libertad de expresión, los que dicen haberse pasado la vida peleando por que cada cual pueda expresar libremente lo que considere, esos han boicoteado la presentación de su libro, le han insultado y han pedido que se vete este poemario.

Resulta que Miguel, en su libro, critica a Zapatero y claro, la libertad de expresión que defienden algunos, es al estilo Cubano. Con Cohiba y sin molestias. O sea, el tema es el siguiente: la libertad de expresión, las manifestaciones culturales críticas con el poder están muy bien, siempre y cuando no esté yo en el poder. Vamos, que defiendo la libertad de expresión, sí, pero la mía. Que defiendo la crítica, pero si no es a mí y que lucho por que cada cual defienda sus ideales, si coinciden con los míos.

El Delegado del Gobierno, el señor Peralta, dice que los trabajadores de los restaurantes afectados por la ley de costas, están “chantajeando” al hablar de los despidos. Genial. Enorme. Sin poner en duda lo que dice el señor Peralta, Dios me libre de dudar que si lo dice será verdad y hay chantaje, se me ocurre una solución óptima para todo esto.

Los empresarios, ayer los tuvimos aquí contándonos cómo están viviendo todo esto, no se ven capaces de mantener a sus plantillas al completo si reducen su volumen de trabajo al verse obligados a desmontar sus terrazas. Al parecer, el Delegado del Gobierno sí. El señor Peralta debe tener la fórmula, puesto que tilda de chantaje aludir a que va a haber despidos en los restaurantes. No me cabe la menor duda, Peralta tiene un plan. Como los buenos en las películas del oeste, “tranquilos, tengo un plan”.

Ni más ni menos, no nos compliquemos, tranquilos. Empresarios, trabajadores, que no se preocupe nadie, que el señor Peralta os va a explicar cómo tenéis que hacerlo para que no sobre personal, para que las plantillas de trabajadores puedan mantenerse pese a que os obliguen a desmontar las terrazas.

Sigue en marcha la guerra del agua. Lo sé, no entra en ninguna cabeza medio amueblada que se pueda hacer guerra con el agua, pues sí, se hace. Además, se politiza el agua y yo, sigo sin ver claro cómo puede ser que el agua, así, como tal, se afilie a un partido político. Me dan ganas, muchas, de preguntarle al presidente del gobierno, al señor Zapatero, ya sabemos que la tierra no pertenece a nadie salvo al viento, pero y el agua? De quién es el agua? Porqué no llega a la Comunidad Valenciana? Será de las estrellas, del sol, de la luna, de los animales, de los castellanos o de los catalanes? Quizá de los baturros? Presidente, sáqueme de dudas, que vivo sin vivir en mí y muero porque no muero.

El asunto del agua tiene a más de uno sin dormir, básicamente, fíjate que tontería, porque la necesitan para regar los campos, para mantener vivo un sector, el de la agricultura, que sigue creando empleo, pese a la crisis. Pero vamos, que con tiempo, con calma, que no se me estrese nadie por querer solucionar demasiado rápido un problema que, total sólo perjudica a los valencianos.

Insisto, no acabo de ver yo muy claro eso de que el agua se salga de los ríos y se vaya a los colegios electorales a votar.

Se ha apagado la luz de uno de esos artistas que ha sido criticado por muchos en vida, pero alabado por todos ahora que no está.

Con Joan Monleon se nos va uno de los grandes. Polifacético artista, de los pies a la cabeza hacía ironía, sorna, algarabía por donde pasaba. Era uno de esos a los que nadie admitía ver, seguir o admirar y a los que todos veían, admiraban y seguían.

Cine, teatro, televisión, música, horchatas servidas con la alegría de quien se hizo a sí mismo, en tiempos difíciles, en la Valencia complicada, en la Valencia en Blanco y Negro.

Se coló en nuestros hogares en los últimos 80 y primeros 90 con su show, con el show de Joan Monleón, con el universo que creó con maestría, plagado de monleonetes y presidido por su paella rusa.

De todos los pueblos de la Comunidad Valenciana llegaban personas, con ganas de participar en aquel mundo paralelo que había creado Monleon.

Se nos ha ido Joan Monleón y como digo, con él se nos ha ido una parte de todos nosotros, nuestros sainetes, su gracia, su manera de llenar el escenario y de entretener riéndose de sí mismo para ser capaz así de reírse de todo y con todos.

Seguro que allá donde esté la alegría ha llegado y ya está levantando a todos con su particular visión de las cosas. Descanse en paz.

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente, puesto que el tiempo no lo impide, Dios Mediante, permitidme que os cuente algo:

Hoy es el día de los Santos Inocentes y es tradición en España que en este día, nos encontremos con inocentadas en los medios de comunicación, bromas, que disfrazadas de noticia provocan una sonrisa en el paisanaje, cuando no una duda o una sensación distorsionada de la realidad.

Es por este último motivo, el de provocar una imagen distorsionada de la realidad, por el que hay muchos medios de comunicación que huyen de aquello de la broma disfrazada de noticia.

Como suelo hacer ante situaciones similares, acudo al diccionario en busca de respuestas. En el caso que nos ocupa, el asunto es definir qué es aquello de una inocentada:
(De inocente).
1. f. Broma o chasco que se da a alguien en el día de los Santos Inocentes.
2. f. coloq. Acción o palabra candorosa o simple.
3. f. coloq. Engaño ridículo en que alguien cae por descuido o por falta de malicia.

En definitiva es una broma, un chiste, un engaño perpetrado el día de los Santos Inocentes, por aquello de divertir al personal.

De verdad que nos hemos planteado aquello de pensar una broma, una falsa noticia, una chanza de estas, para partirse oiga.

Total, que con tal propósito, me he puesto a pensar.

Pensando, me he dado cuenta de que, en vez de buscar una broma, algo que suene a chiste, casi resultaría más irónico reflejar una realidad que, una vez más, supera a cualquier ficción.

No me negará que suena a chiste que el Gobierno de España haya pagado un rescate a unos piratas, que nadie asuma haberlo pagado y que militares avezados no hayan sido capaces de acertar a disparar a un barco en medio de la más absoluta nada. O que, en plena negociación, surja un juez justiciero y quijotesco, y se ponga a recluir piratas. Por si fuera poco, el susodicho pirata se llama Willy. De coña.

Inocentada de esas de troncharse, podría ser que un partido azotado por la corrupción, presunta, de momento, enarbole la bandera del código de buenas prácticas, pero ya es genial que le haga la réplica respecto a lo de la corrupción, el partido del GAL, Filesa, Banesto, Rumasa y un largo etcétera.

No deja de ser divertido que aparezca un gobierno, que en medio de la mayor crisis de la historia en color de España, decida subir los impuestos y solucionar los problemas con algo llamada Economía Sostenible.

Atrás queda, pero sigue pareciendo inocentada pueril, que un empresario monte un restaurante, se acoja a la ley, se centre, cumpla, pague impuestos y demás y, de buenas a primeras y sin que cambie la ley, resulte ser ilegal.

Tampoco me negarán que resultaría hilarante que un gobierno, con lo que está cayendo, tenga al país sumido en un debate sobre el frente POLISARIO.

Suena a broma que se decida desenterrar a los muertos de la guerra civil, que se mueva cielo y tierra, sobre todo tierra, para rescatar los restos de Lorca y resulte que no esté, que el presidente de los empresarios haya cerrado su empresa y que los sindicatos sólo se manifiesten contra los empresarios.

Digno de titular en día de los Inocentes es que una niña de 16 años no pueda comprar cerveza pero pueda adoptar sin consentimiento paterno, que una ministra defienda a los miembros y a las miembras, que Camps se haya cargado a Ricardo Costa y Fabra siga en su puesto y que los etarras hagan huelgas de hambre.

Desencaja la mandíbula ver el cariz que ha cogido la casta política y el debate parlamentario, donde cada vez hay menos gente, en el parlamento, digo.

Para partirse es que una senadora defienda su austeridad al cobrar “solo” 6.000 euros, o que un estatuto de autonomía se quiera hacer dueño y señor de todo cuanto alcance su vista, como aquel imperio en el que nunca se ponía el sol.

A inocentada suena que un presidente de gobierno haga quinielas sobre cuándo saldrá una sentencia del tribunal constitucional, que la Vicepresidenta se inscribiera en el padrón de manera irregular y que una ministra de cultura, en su día no identificase el latín y saliese por peteneras con su famosa: ni dixi ni pixi, que hay que respetar más.

Digno del mejor humorista es que la SGAE cobre derechos de autor a la tuna, por los clavelitos que llevan en la boquita.

Como veis es más productivo repasar la actualidad que inventársela, aun cuando se trate de hacer reír, quizá más. Pero claro, siempre hay que buscar un titular, una frase, una inocentada en el día de los inocentes.

En lo personal, permitidme que me quede con una, que de no ser cierta, habría que inventarla, “la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”.

Feliz día de los inocentes.

viernes, 18 de diciembre de 2009

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente, como el tiempo sigue amenazando pero sin impedir nada, Dios Mediante dejadme que os cuente algo:

Una mañana más los titulares en los medios se refieren a la evolución de la señora Saharaui. Ahora resulta que ha decidido ir al hospital, a curarse, a tratarse, a seguir haciendo lo que sea que hace, pero sin poner en riesgo su vida. Lo celebro, enormemente. Primero porque no es agradable que nadie ande poniendo en riesgo su vida así, por las buenas, para reivindicar nada. Que las reivindicaciones son maravillosas, necesarias, recomendables, pero la vida es algo maravilloso que merece ser disfrutado, sin tener que arriesgarla para pedir que hagan lo que uno considere justo.

En segundo lugar, celebro que esta señora haya decidido dejar de arriesgar su vida porque así, quizá abandonen nuestros políticos ese debate tan vacío y se pongan manos a la obra a intentar solucionar los problemas reales de nuestro país, los tuyos y los míos.

Problemas como el que tienen los taxistas, que se sienten traicionados por una ley que podría generar que cualquier hijo de vecino coja su coche y ejerza, así, por las buenas, sin licencia ni nada.

Eran otros tiempos, otros años, otro momento, otra sociedad, cuando la gente veía que los debates políticos tenían cierta relación, aunque solo fuese de refilón, con las cosas que verdaderamente preocupaban a los españolitos.

Hablando de preocupaciones, es para hacerse mirar que la mitad, aproximadamente, de los ayuntamientos valencianos se estén viendo obligados a pedir créditos para poder pagar las nóminas a sus trabajadores. Algo anda mal, pero que muy mal, para que en un visto y no visto hallamos llegado a un punto en el que, ni tan siquiera los ayuntamientos consigan pagar sus facturas.

Ryanair, la aerolínea de bajo coste, ha decidido montar su base operativa en Málaga, ante la falta de acuerdo con el gobierno de la Generalitat Valenciana. Al parecer pedían un canon disfrazado de inversión que no han accedido a pagar.

Entre tantas cosas de estas que pasan, resulta que ayer Francisco Pons, que es el presidente de la asociación valenciana de empresarios, dijo una frase de esas que piden mármol: “hay que trabajar más y esperar menos del gobierno”. Resulta duro, pero seguramente el señor Pons, que digo yo que debe conocer bien de cerca los problemas por los que pasan los empresarios en estos tiempos, acaba de poner el dedo en la llaga, reflejando la situación actual y la actitud de la casta política.

Los políticos, ya sabes, polisarios por aquí, estatutos por allá, leyes de economía sostenible…lo de siempre. Los empresarios, al menos los valencianos, deciden mirar al frente, tragar saliva y, como el vaquilla, tirar p’alante.

Mientras los sindicatos pierden cada vez más su prestigio y nivel de representación, con actuaciones tales como alabar al gobierno pase lo que pase y engatusar al trabajador con artes de prestidigitador, animando a culpar al empresariado, pocas soluciones podremos esperar de ellos.

Eso sí, fotos, las que quieras.
Debe ser cierto que las cosas andan mal para todos, porque el PSPV ha rechazado hacer una campaña de captación por ser demasiado cara. Me explico, los compañeros del señor Alarte, se han dado cuenta de que en la Comunidad Valenciana no tienen demasiado respaldo social, de que las cosas no andan bien para ellos y que lo de darle la vuelta a la situación política, está bastante complicado. Así que decidieron hacer cosas, emprender campañas para recuperar apoyo social, pero, visto lo visto, o han pensado que no vale la pena, o no hay dinero para esas cosas. Quizá un poco de todo, no lo sé.

Existe algo llamado “pacto antitransfuguismo”. Al parecer, se dedican a estudiar las cosas que no están claras en esto del cambio de cromos político. Al decir digo donde se dijo diego, pero a hacerlo cambiando de partido. Total que estos señores, andan centrados ahora en el asunto de la madre de la señora Pajín y lo acontecido en el ayuntamiento de Benidorm.

Será porque llega la Navidad y nos ponemos todos tiernos, o será que estamos encaminándonos hacia el imperio del sentido común, pero el caso es que da la sensación de que en España empieza a haber gente que, como el que suscribe, pasa de comulgar con ruedas de molino.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente, puesto que el tiempo no lo impide, Dios Mediante dejadme que os cuente algo:

Las cosas en España andan bastante mal. Digo en España en general, aunque, por supuesto y por desgracia, en La Comunidad Valenciana en particular tampoco es que anden mejor. Los indicadores económicos reflejan realidades que son mucho más duras cuando se tornan de cifras frías a vidas, con nombres y apellidos, de gente que empieza a no tener, ya no con qué pagar la hipoteca, sino con qué comer.

No es un ejercicio de demagogia, nada más lejos, aunque, por otro lado, ojalá lo fuera. Se trata de una reflexión profunda, fruto de la observación de la realidad y del convencimiento de que, no sé bien cómo, pero la administración, las administraciones, deben hacer algo para evitar que todo esto se desmorone.

Leo que 158 mil valencianos sobreviven sin ninguna prestación por desempleo. LA realidad es esa, es dura y es triste. 158 mil valencianos son 158 mil familias que lo pasan mal, que se angustian y que piensan que quizá esta crisis termine también con ellos.

En este momento el sentido común obliga a plantearse porqué nadie hace nada. Tanto en lo relativo al gobierno del señor Rodríguez Zapatero, como al del señor Camps, que cuestión de ambos es, deben ponerse manos a la obra y encontrar alguna solución para que esto termine.

El problema es que, otro ejemplo de la mentira política, ahora mismo hay asuntos más importantes que atender en el panorama de los “ires” y “venires” políticos.

Zapatero está tratando de arreglar el mundo. Tal cual, no es una metáfora, o al menos el presidente no lo entiende así. Arreglar el mundo, en general. La última es de traca. De verdad a alguien le importa lo más mínimo lo de la señora esta, la saharaui que está en el aeropuerto, digo. Que vamos a ver, está muy bien, es encomiable que se ayude a las causas nobles, que se apoye a los marginados y que se defiendan los derechos de todo quisqui, pero es que el asunto pasa de castaño oscuro cuando se dedica más tiempo a hablar de esa señora, que, por ejemplo, a que en España los empresarios están cerrando, los trabajadores no tienen paro y los autónomos ni para comer.

Claro, eso por no hablar de que es hay 3 españoles secuestrados por AL-QAEDA, que sí, que sí. Pero nada, aquí el tema es hablar de algo que empañe la lente y no nos deje ver la triste realidad que nos rodea.

Mientras la economía anda como anda, el asunto de lo sostenible sigue dando que hablar. Las meretrices locales del próximo lugar que albergará una nueva reunión del cambio climático, ya avisan: servicios gratuitos para delegados y periodistas que cubran el evento.

Mentiras arriesgadas, la peli esta en la que Swarzenagger se jarta de mentir a su mujer, mostrándole cortinas de humo que ocultan que el fulano se dedica a espiar a troche y moche. Algo así, no sé por qué, me ha venido a la mente a la vista de lo que hay en estos días.

Alguien miente, evidentemente, y al parecer, también va el tema de que, cuando nadie le ve, espía…

Vuelvo a acordarme del anuncio, cada día estoy más convencido de que hay muchos como el prota del spot. Yo iba para hombre y me quedé en mono.