SI uno se pone a analizar, aunque sólo sea un poco, la marcha de el Levante esta temporada en la Liga de las estrellas resulta evidente que con las irregularidades, cambio de entrenador, fichajes que funcionan mal, otros que no terminan de arrancar, debates internos sobre la implicación.....vamos, que la cosa debería pintar mal.
Pues nada, que el Levante sigue sin entrar en puestos de descenso y tiene opciones de dejar a cinco puntos al equipo que marca la línea hacia la categoría de plata. No sé si cuestión de suerte, de fortuna, o si, Baal (el dios de Aníbal Barca) ha propiciado que el Levante este año se quede en Primera División, pero el caso es que parece que existe una alineación de todas las circunstancias que deben concurrir para que todo siga igual, me expico: después de 6 partidos y 7 semanas singanar, la lógica haría pensar en que los rivales habrían recortado puntos, que las perspectivas de permanencia disminuirían...de eso, nada. Todo sigue igual. Nada cambia y esto del fútbol ha provocado que la semana próxima, ganándole al Betis y siempre y cuando el Valencia gane en San Mamés, podría incrementarse la distancia con el descenso hasta los cinco puntos, vamos, que entraríamos en la barrera psicológica de los dos partidos de margen....de locos.
El caso es que parece que el destino esté escrito y que en esas líneas, le Levante se queda en primera, coquetea con la elite y sigue adelante en su sueño ser grande.
lunes, 2 de abril de 2007
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