viernes, 20 de noviembre de 2009

El Cañonero

Con permiso de la autoridad competente y puesto que el tiempo lo permite, Dios mediante dejadme que os diga algo:

El mundo anda cada vez más patas arriba. Me explico, lejos de apocalípticos preceptos ni decálogos adoctrinadores, el asunto versa de diferentes velocidades. La esfera política, a lo suyo, y los españolitos a lo nuestro.

El relato informativo de este viernes (quien sabe si terminará siendo viernes, de esos de litro y jarra), nos enseña que la política está cada vez más al margen de los ciudadanos. Como digo, el relato informativo nos cuenta que hay historias que merecen la pena ser contadas y, otras, que debemos contar por aquello de cumplir con el trámite.

Sin ir más lejos, ya te cuento, al menos, me imagino, que a estas alturas a nadie le sorprenderá que contemos que existen diferencias de concepto, de fondo, de forma y de muchas otras cosas entre la dirección nacional del Partido Popular y la ejecutiva regional. En esta ocasión la cosa va de fusiones. Fusión, sí, no fisión. Lo digo por matizar que el asunto no versa de energía nuclear, aunque sí, evidentemente, se produce una enorme fuga de energía. El lío va de de la fusión de las cajas, asunto, este último que, sin lugar a dudas, colma el umbral de la preocupación de cuantos fulanos campamos a nuestras anchas por esto que (aún) se viene a llamar España.

Fíjate, debate sobre la fusión, con perdón, manda huevos (un abrazo al ministro). Dicen que es importante, básico, fundamental, incólume, sensacional…por cierto os acordáis de las geniales presentaciones del gran José Luis Moreno, artista inimitable, genial, con saber estar, prestancia, elegancia natural, una gran voz…tremendo. Bueno, pues este asunto de la fusión, que no fisión, lo mismo pero en debate político.

Pues mira, a Pepe Vicent, que es un tío que vende lechugas en el mercado Central, seguramente le va al pairo si fusión, fisión, o alabarda. Pepe tiene un acuerdo con algunos labradores. Ellos plantan y cuidan las lechugas, Pepe, cada mañana se levanta, va a los campos y recoge las lechugas que, apenas minutos después vende en el mercado. En un puesto, por cierto, de poco más de un metro, muy poco más.

¿Sabrán los políticos de nuestro país que existe Pepe? Señor Zapatero, De la Vega, Cospedal, Camps, Alarte..cualquier, ¿saben ustedes dónde comprar lechuga “recién collida”? Vamos más allá, ¿saben ustedes que las lechugas se plantan, se cuidan y se recogen, que no se “fabrican” en el Carrefour?

Las familias de los vascos que estaban en el Alacrana no van a subir en el avión que les pone a su disposición la Fuerza Aérea Española. Dicen que no tiene nada que ver, pero no falta quien piensa que el problema reside en eso, en lo de Española. Con su pan se lo coman.

Por cierto hoy hace un millón de años que España volvió a ser libre, y sin embargo los políticos no dejan de hablar de guerras civiles, desenterrando muertos y quemando estatuas. Viva España.

Un ladrón de bicicletas, como el de la peli, se ha arrepentido y se lo ha contado a la policía. 400, bici arriba, bici abajo, robó el paisano. Con dos ruedas, sí señor. Bueno, con dos ruedas y con la mirada hacia otro lado de quien consiente que en el rastro de Valencia, con nocturnidad y alevosía se vendan bicis, y lo que no son bicis, robadas. De eso, de eso sí hablaban esta mañana en la barra de una cafetería de aquí cerca, “pues me han abierto el trastero y se han llevado la bicicleta del niño…”

Benedeti escribió “el amor, las mujeres y la vida”, genio como pocos, pero se olvidó de incluir una casta indescriptible, quedaría algo así: “el amor, las mujeres, la vida..y los polítcos”

Pues eso, de la vida.

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